Kurutziaga 38 - Durango
2006 - 2009
La ermita de Kurutze Santu se encuentra ubicada en la calle Kurutziaga, en el que fuera el arrabal de Cruciaga, antigua vía de Durango a Ermua y Elorrio.
Fue construida en el siglo XV y desde su inicio sufrió numerosas intervenciones de diversa entidad, hasta su abandono en la década de los 80 del siglo pasado.
El edificio fue denominado en sus comienzos como “La Casa de la cofradía de la Vera Cruz”, y albergaba en su interior las imágenes y pasos de las procesiones de la cofradía.
Con el paso de los años fue adquiriendo mayor carácter religioso y modificando su tipología original de casa a ermita. A medida que aumentaba la importancia de la Cofradía, fue aumentado hacia un mayor espacio de culto.
El conjunto del edificio estaba formado por dos elementos claramente diferenciados.
En un primer plano se situaba la ermita con su espacio central destinado al culto, mientras que en la parte posterior, con frente hacia los huertos, aparecía un edificio de servicios anexo, más recogido y privado.
El estado del edificio previo a su reconstrucción era de total ruina, únicamente perduraba la fachada. El resto del edificio había desaparecido, quedando dispersos en el solar solo algunos de sus restos.
Por estos restos persistentes de la escalera, columnas y canes se podía observar que el edificio se desarrollaba en dos alturas.
La planta superior correspondía al coro de la ermita, y existía una galería que se orientaba al espacio principal, el altar de la ermita.
La fachada principal es el único elemento que permanece, tiene una clara graduación entre la planta baja y el piso primero, siendo el tratamiento de la planta baja más noble, con sillares de piedra.
En la planta primera destacaba la espadaña, con un hueco adintelado con algunos elementos ornamentales, y formado por un cerco de sillares de piedra.
El núcleo de la ermita se estructuraba en cuatro crujías con luces de 4 a 6 metros.
De estas cuatro, las tres últimas eran las que formaban el espacio principal en doble altura.
La estructura estaba formada por unos grandes muros medianeros de mampostería y una serie de columnas de piedra, de las cuales algunas se encontraban adosadas al muro medianero y parcialmente en pie.
La cubierta de madera poseía una tipología a dos aguas.
Estaba formada por tres cerchas apoyadas en pilares de madera que nacían de los pilares de piedra.
Pese a que toda la cubierta desapareció con la ruina del edificio, de ella existe referencia en el proyecto de rehabilitación de 1982.
Así, conocemos que en la parte del altar se encontraba ligeramente elevada del resto.
La separación del edificio anexo no estaba definida, ya que los tabiques divisorios, el pórtico y lo que fue en su día la planta primera no existían en el momento de la intervención.
En el proyecto de rehabilitación de 1982, se indicaba que el anexo constaba también de dos plantas de construcción de ladrillo y entramado de madera, con cubierta a una sola vertiente. En esta parte trasera, se encontraban los locales de sacristía y residencia del párroco.
El proyecto de rehabilitación de la ermita de la Vera Cruz se apoyó en los estudios arquelógicos que se realizaron previamente.
Se buscó sobretodo volver a dotar al edificio del carácter representativo que tuvo en su época y al mismo tiempo adecuarlo a su nueva función de museo y hogar de la Cruz de Kurutziaga.
El proyecto respondió a la voluntad por mantener la configuración original en dos zonas. La ermita como protagonista y el edificio anexo de servicios.
La parte principal de la ermita se desarrolló en dos plantas.
En la planta baja se localiza el área de exposición de la Cruz que, situada en la parte central del espacio, es iluminada por el lucernario.
Acompañando a la cruz destacan el elemento del ascensor formado por acero y vidrio y el vestíbulo.
Éste también se construye en vidrio, pero es serigrafiado para que haga las veces de filtro visual y a la vez tamice la luz que accede al interior.
Junto a la entrada se encuentra la zona de control y venta, construida en la misma piedra y madera que el resto de el edificio, forma ángulo con la escalera y articula la circulación dando acceso a la planta primera.
La planta superior no ocupa la totalidad de la superficie, dejando dos espacios en doble altura que resaltan las zonas de exposición de la planta baja y permiten la comunicación visual entre ambas.
Una galería rodea la parte superior de la Cruz, permitiendo una visión más próxima.
Los dos espacios en doble altura quedan divididos por una pasarela que sirve también de desembarco del ascensor que comunica ambas plantas.
El cuerpo anexo trasero se destina en la planta baja a albergar los servicios del edificio.
En cambio, en la planta superior se sitúan los talleres de restauración, que ocupan una amplia sala diafana con vistas al jardín.
En esta planta también se localizan el resto de las instalaciones.
Alonso Saezmiera & González Ayo Arquitectos Asociados S.L.P.
Nerea Alonso Undabeitia - Arquitecto
Julen Apraiz Marañon- Arquitecto
Javier Del Canto Valverde
Ayuntamiento de Durango
Construcciones Lasuen S.A.